La verdadera historia
No se sabe cuando nació ni cómo, pues un día, de repente, David Vázquez ya estaba allí. Sus padres, asombrados, lo adoptaron, con catastróficas consecuencias para la humanidad. Sus primeros años pasaron con normalidad, hasta que un día corriendo por el pasillo de su casa se dio un golpe en la cabeza y todo cambió. Dedicó su infancia a leer cualquier cosa que le caía en las manos, incluso los prospectos de medicamentos y cremas. También se dedicó a construir mundos paralelos con los Legos, de los que se creía dios y destruía cuando le apetecía. Todo fue bien hasta que un día vio Pokémon por la tele y todas sus neuronas se fundieron. A partir de ahí desarrolló una pasión desmesurada por la tecnología, en especial a Internet. De hecho, pasa 26 de las 24 horas conectado, no me preguntéis cómo pero lo hace. A pesar de todo, es uno de los hombres más vagos del mundo y no puede ir a ningún lugar que esté a más de 12 pasos de distancia. En sus ratos libres se dedicaba a ser el Técnico de...