Relato: Hikikomori

T e despiertas. Apagas la alarma del móvil, o del despertador, o de lo que sea que usas para sacarte del sueño. E stás cansado. O tra vez hasta las tantas navegando por Internet, y luego pasa lo que pasa. Te arrastras fuera de la cama y empiezas tu rutina diaria. Con una mano haces lo que puedes, mientras en la otra sostienes el móvil, navegando y prestando poca atención a lo que haces con la primera mano. Vas al baño, preparas el desayuno, todo en modo automático mientras compruebas en Internet todo lo que ha cambiado en las pocas horas que te has mantenido dormido. B uscas información sobre lo que acabas de ver, información que acabarás olvidando en pocas horas. Ves lo que hace la gente a la que sigues en redes sociales, aprovechando que algunos ya se han levantado antes que tú, o simplemente viven en otra zona horaria, y han generado contenido mientras dormías. Quizá tú también generes contenido, colocando el desayuno de manera que parezca algo apetecible, moderno y sano y sacá...